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El 12 de diciembre 
97 AÑOS DE VIDA DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE SM Y CULTURAL DE CIPOLLETTI
 
 
 
El 12 de diciembre de 1920 quedó constituida la Asociación Española de S.M. y Cultural de Cipolletti, en la provincia de Río Negro.
 Los inicios de una gran ciudad.

Hacia 1875, el general Julio Argentino Roca, en su “Campaña del Desierto”, funda el fortín “Confluencia”, que dos años más tarde cambiará su nombre por “Fortín Primera División” cuando sea reconstruido por el general Lorenzo Winter.

Con la construcción de la red ferroviaria en nuestro país, se ve la necesidad de fundar un pueblo entendido como un punto más en el camino hacia Zapala. Se hizo una cuadrilla de terrenos para subastar y el día en que se realizaron las ventas, el 3 de octubre de 1903, es considerado como la fecha de su fundación.

Al cumplirse un año del fallecimiento del Ingeniero César Cipolletti, quien estudió la cuenca hidrográfica del Río Negro, el Directorio del Ferrocarril Sud le dio su nombre a la estación, que más tarde sería extendido a la localidad por ley del gobierno de Marcelo T. de Alvear.

 

Una emprendedora comunidad española.

El 12 de diciembre de 1920, a tan pocos años desde la fundación de la ciudad y cuando ésta aún no había adquirido su denominación actual, como fruto de una reunión en la que participaron más de cien españoles, nació la Asociación Española de Socorros Mutuos y Cultural de Cipolletti, primera en la provincia de Río Negro, con el lema “Enaltecer España – Honrar a la Argentina”.

La gran comunidad española congregada designó como primera Comisión Directiva a Dimas Martínez, presidente; Celestino Diez González, vicepresidente; José Narváez, secretario; Baldomero Criado, prosecretario; Vicente Escala, tesorero; Baldomero González, protesorero; y como vocales a Joaquín de la Cal, José Garza, J. Ordoñez, Benigno Segovia, Antonio Fernández y Víctor Alanis.

Diez años más tarde, un 8 de julio de 1930, la Asociación obtuvo personería jurídica.

Los objetivos que se plantearon fueron los siguientes:

Establecer y organizar secciones culturales y recreativas,

Estrechar vínculos de confraternidad Hispano-Argentina, mediante el conocimiento recíproco de sus hombres, instituciones y actividades culturales y sociales.

Contribuir moral y materialmente a toda obra patriótica y benéfica que se promueva dentro o fuera del radio de la jurisdicción de esta Asociación”.

Ante la ausencia de obras sociales y el desamparo en que se encontraba cualquier ciudadano frente a la enfermedad, debiéndose hacer cargo de los costos ocasionados por ella y sus consecuencias, otra meta de la Asociación era socorrer a sus socios ante tales inconvenientes. Para ello brindó asistencia médica y farmacéutica, subsidios a los socios enfermos y cubrió los gastos funerarios.

 

Labor social y cultural.

Al igual que en otras ciudades, se llevaron a cabo las afamadas Romerías Españolas, en el terreno ubicado frente a la plaza General San Martín, donde más tarde se construiría el Prado Español. Estas fiestas se desarrollaban desde el 21 de diciembre al 3 de enero aproximadamente. Durante esos días, cientos de personas se encontraban para compartir recuerdos, divertirse, bailar, cantar, vender sus productos. En tal sentido, contrataban a orquestas porteñas, cuartetos de gaitas, cupletistas y bailarinas.

Hacia 1930, la Asociación inauguró su sede social, que incluía un cine-teatro con capacidad para 400 butacas, confitería, hall, baños y una casa para un inquilino. El cine-teatro fue utilizado no sólo para la presentación de compañías teatrales y la proyección de films, sino que también se llevaron a cabo banquetes, bailes, actos culturales y patrióticos. De tal manera, la comunidad de Cipolletti contaba con un importante centro cultural, que concentraba la vida social y artística de la ciudad.

Como se observa, las cuestiones culturales y sociales hicieron converger gran parte del esfuerzo de la Asociación, que se vio diversificado a lo largo de los años, e intentó ampliar su radio de influencia a toda la localidad. Así, el primero de enero de 1942, se inauguró el Prado Español “obra de singular belleza y lugar preferido por todas las Instituciones culturales y deportivas para realizar sus fiestas”, tal y como nos señala la ‘Historia de nuestra institución’. Desde entonces, la Asociación se ha preocupado por mantener y mejorar las instalaciones, de manera tal que dicho Prado fue ampliado con la edificación de un salón de fiestas, una biblioteca y la secretaría en 1970; y la construcción de un quincho con parrilla a finales de la década de 1980.

Desde 1995, la Asociación se ha dedicado denodadamente a remodelar todas sus instalaciones, por lo tanto, se demolió la parte vieja del edificio, se erigió un local comercial y una nueva entrada a la institución, al mismo tiempo que se reconstruyeron la biblioteca, a la que tiene acceso tanto los socios como cualquier persona interesada en consultarla, la secretaría y la sala de sesiones. 

El 12 de diciembre del mismo año, la Asociación inauguró el monumento a La Madre, tallado por el escultor Atilio Morosín, donado a la comunidad de Cipolletti. El mismo escultor realizó un busto de Colón en la plazoleta del Ferrocarril, el 10 de diciembre de 1994, siendo también concedido a la sociedad.