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124 AÑOS DE VIDA
 
ASOCIACIÓN HISPANO ARGENTINA MUTUAL SOCIAL Y CULTURAL DE SANTA ROSA
 

 
La oleada inmigratoria que transformó nuestro país en el pasado siglo XIX, afectó radicalmente a la provincia de La Pampa, constituyendo fundamental el aporte de nuestra madre patria. De tal manera, hacia 1895, los españoles sumaban casi la mitad del total de la población.

El espíritu emprendedor de estos españoles quedó evidenciado si tenemos en cuenta que un 22 de abril de 1892 se produce la fundación de la ciudad de Santa Rosa de Toya, y sólo dos años más tarde, un 4 de octubre de 1894, esos mismos españoles se reúnen y fundan la Sociedad Española de Socorros Mutuos de dicha ciudad. La publicación realizada por la Asociación en homenaje a su centenario lo recuerda de la siguiente manera: “De las fiestas hogareñas se pasó a las de los clubes y asociaciones españolas (...) Allí se hizo visible la participación de un grupo dirigente de españoles, generalmente comerciantes, que constituía la burguesía local”. Esos comerciantes “fueron los que organizaron las asociaciones españolas de socorros mutuos, pero después de fundarse los pueblos”. Y de tal manera sucedió en Santa Rosa.

La primera Comisión Directiva estuvo conformada de la siguiente manera: Miguel Otegui como presidente, Manuel García como vicepresidente, Martín Oharris era el tesorero, Ventura Abal se desempeñó como secretario, José Raimundo, Pedro Llorens, Antonio Galarreta, Antonio Salas y José Cuadrado eran los vocales.

Ese mismo año, Tomás Mason, fundador de la ciudad, donó tierras que le pertenecían a la Sociedad, ubicadas en la calle Hilario Lagos entre Pellegrini y Coronel Gil, con el objetivo de que allí se construyera la sede social. Tal acto de generosidad llevó a la Comisión a nombrarlo Socio Honorario, convirtiéndose en el primero de tal carácter. El 24 de marzo de 1899 se realizó la inauguración oficial de las instalaciones.

La sede social tuvo desde sus inicios la función de servir no sólo a la Sociedad, sino también a la comunidad. Y en tal sentido es que se convirtió en el centro de todo tipo de reuniones sociales y estuvo a disposición de diversas entidades de bien público, manteniéndose siempre al margen de cuestiones políticas que hubieran entorpecido su fructífero accionar.

En 1896 se solicitó personería jurídica, pero recién se obtuvo cuatro años más tarde, cuando por decreto presidencial la asociación pasa a denominarse Sociedad de Socorros Mutuos de Santa Rosa de Toay.

En 1984, la Comisión Directiva de la Sociedad de Socorros Mutuos decide fusionarse con el Club Español, convirtiéndose en la Asociación Hispano-Argentina Mutual Social y Cultural. En el Estatuto aprobado con tal motivo, se señalan como objetivos la confraternidad, ayuda mutua y solidaridad, pilares del accionar de la Sociedad Española.

 

Romerías Españolas.

 

Las primeras romerías españolas se llevaron a cabo en la inauguración del centro social, en 1894. Su alta popularidad era innegable. Contaban con gaiteros, bailarines, música, fuegos artificiales, venta de golosinas, bebidas y artículos de bazar. También se realizaban colectas para distintas instituciones o proyectos culturales.

En muy poco tiempo se convirtieron en el lugar de encuentro obligatorio de la comunidad. Cientos de personas acudían, conversaban, bailaban. Eran tres días de diversión donde se recordaba la España abandona y se festejaba por las promesas que esta tierra ofrecía. De allí que se acuñaran monedas en las que se grababan símbolos que recordaban su tierra natal, como el león, la torre y la flor de lis, entre otros. 

 

Actividad asistencialista.

El objetivo que reunió a estos emprendedores españoles fue la ayuda mutua, sobre todo socorrer a los socios en caso de enfermedad o muerte. Así, a partir de los ingresos obtenidos por las cuotas abonadas mensualmente por los socios, la Asociación puso a disposición de ellos asistencia médica y farmacéutica, a partir de acuerdos realizados con las farmacias locales y con médicos de la zona. Al mismo tiempo, en caso de que el socio necesitara viajar a Capital Federal por enfermedad, la Asociación se hacía cargo del traslado y los gastos incurridos en el Hospital Español. Asimismo, se otorgaron subsidios a familias indigentes o a enfermos.

La labor asistencial fue reemplazada totalmente por la aparición de las obras sociales.

 

Teatro Español.

 

En 1904 la Asociación decidió construir un salón para teatro, ante la necesidad que tenía la ciudad de contar con un ambiente físico donde se pudieran expresar todo tipo de manifestaciones culturales. Así, el 7 de marzo de 1908 se inauguró el Teatro Español. Por ello, al igual que las instalaciones de la sede social, estuvo siempre a disposición de la comunidad, sobre todo para actos patrióticos o de beneficencia, estrechando de esta forma los vínculos con la comunidad. “El Teatro Español fue desde su inauguración (...) caja de resonancia y sede de importantes acontecimientos sociales, culturales y artísticos” recuerda la obra publicada con motivo del centenario de tan prestigiosa institución.

En la sala se llevaron a cabo espectáculos teatrales, se expusieron películas, se realizaban bailes, se presentaron óperas, zarzuelas, comedias, sainetes. Entre los destacados personajes que recorrieron sus pasillos podemos mencionar a la Compañía Blanca-Soto de Capital Federal, Belisario Roldán, Blanca y José Podestá, Benito Puértolas, Teresita Zoza, Libertad Lamarque, Enrique Muiño, Eduardo Falú, Pablo Casals, Andrés Segovia, Pepito Arriola, Casadó.

            Muy esperados eran los Juegos Florales organizados por la Escuela Normal, que se llevaron adelante desde 1927 a 1959, año en que la Escuela festejaba sus cincuenta años. Allí se presentaban conjuntos teatrales vocacionales y números musicales. La actividad era organizada por docentes y participaban alumnos, aunque la ayuda de la comunidad era substancial para llevar adelante tamaño acto. En estos Juegos se elegía una reina y su corte de Amor (integrada por ocho jovencitas, semejante a las actuales princesas) y dos pajes. También se entregaban premios al mejor poema denominado Poeta Laureado, otro por parte de la Municipalidad de Santa Rosa al mejor canto, y una mención especial junto a un diploma al mejor trabajo en prosa.

Ante la necesidad de ser refaccionado, en 1972 la Asociación firmó un acuerdo con la Dirección Provincial de Cultura y la Municipalidad de Santa Rosa, por el cual la Comisión que dirigía el Teatro pasaría a estar conformada de manera tripartita, con un representante de cada una de las partes. El 33% de los ingresos serían para la Asociación, mientras el resto se reinvertiría en el Teatro. Unos años más tarde, en 1978, se firmó un nuevo acuerdo por el cual se modificaron los términos y la Asociación pasó a percibir una suma fija.

Actualmente el Teatro Español se encuentra en manos de la Municipalidad, y en tal sentido la Asociación afirma que desde entonces “la actividad teatral se ha intensificado, conservando para esta sala el prestigio que por sus antecedentes y características merece”.

 

Prado Español.

 

El Prado Español fue inaugurado el 14 de noviembre de 1936, con unas instalaciones envidiables para su momento. Cuenta con pileta de natación, cancha de tenis, bochas, pelotas y de básquet, baños, buffet.

Fue muy importante “como promotor de la práctica deportiva” organizando torneos de tenis, natación, de alcance incluso interprovincial.

Desde 1940, el Prado contó con una administración independiente de la Asociación de Socorros Mutuos, decisión tomada por la Comisión Directiva de la Asociación para el mejor funcionamiento del Prado. Así, el Prado contaría con una comisión autónoma y la Asociación se dedicaría a sus actividades mutualistas. De todas formas, el 40% de los ingresos debían ser entregados a la Asociación.

Ante las dificultades económicas que tuvo que enfrentar la Asociación, en 1969 se otorgó la administración del Prado al Ministerio de Bienestar Social de la provincia, contrato que fue rescindido en 1979. Ese mismo año, la Asociación decide entregar el Prado en comodato al Club Santa Rosa por un período de 15 años.