Cómo interviene la Clínica Hispano Argentina de Tres Arroyos ante pacientes que pueden tener Covid-19

 

LA VOZ DEL PUEBLO

 

Cerca de 140 personas están ligadas al trabajo en la Clínica Hispano Argentina, entre lo que comprende personal de enfermeras, mucamas y administrativos. La situación sanitaria no da descanso, en una etapa muy compleja por el incremento en los casos de Covid-19. 

 

 La doctora Silvina Basílico, directora de la Clínica, explicó que “el viernes de la semana pasada la doctora Ana Basilio me llamó para comunicarme que no había posibilidades de altas y que las dos salas Covid, más las cuatro camas de terapia, estaban todas ocupadas. Siempre vienen pacientes a la guardia con algunos síntomas de Covid, entonces el médico los evalúa para ver si se tienen que hisopar. Aquellos pacientes sospechosos o que se les hace un test rápido y son positivos, eran derivados al hospital a internación a la sala Covid”. 

 

En este contexto, comentó que “ese mismo día, si tenían que internarse se internaban acá, donde se esperaba el hisopado por PCR. Por suerte han sido todos negativos. Solamente tuvimos una paciente este último jueves que hubo que internarla, ya que era una persona positiva de coronavirus que vino con una insuficiencia respiratoria y esa noche falleció. Contaba con dos familiares internados en la sala Covid del hospital”, agregó Basílico. Actualmente la clínica cuenta con cinco camas de terapia y cinco respiradores. En este sentido, hizo hincapié en que “hay posibilidades de extendernos a dos camas más si fuera necesario. 

 

En caso de necesidad, se utilizan pero se tienen que guardar para pacientes que no requieran respirador. En algún momento se planteó que la terapia del hospital iba a ser para Covid positivos y la de acá la íbamos a dejar para Covid negativo. Por supuesto que si hay alguien que necesita un respirador y tiene que venir con Covid positivo a la clínica, vendrá. El tema es que también hay otras patologías que necesitan disponer de esas camas”. 

 

 Metodología de trabajo 

Por el momento no han tenido problema con la provisión de oxígeno, lo cual funciona de manera normal. “Mientras haya una ocupación completa en el hospital, y si hay un paciente que es traído acá por una ambulancia o que venga por sus propios medios con algún tipo de patología que requiera su internación, el médico de guardia lo evalúa y si se puede hacer el test rápido, se hace. En ese mismo momento se lo interna aislado en una de las habitaciones que tenemos en el área de respiratorio. Se le realiza un hisopado que va por PCR y sigue aislado hasta tener ese resultado. Así tuvimos cuatro o cinco pacientes la semana pasada entre lunes y martes”, recordó Basílico. 

 

 Esos resultados que fueron negativos, hacen que ya se pueda colocar a dos pacientes juntos. Explicó que -en cambio- “cuando el paciente tiene que estar aislado nos limita mucho el número de camas, porque estás bloqueando una cama donde es una habitación con un solo paciente. En caso de dar positivo, si tuviéramos cama en el hospital, si se lo traslada a ese lugar. Esta semana no los pudimos trasladar”. 

 

 Un límite muy fino 

Por otra parte, también explicó que es difícil para los pacientes con alguna patología previa y que a lo mejor tienen una cirugía programada. “A esa persona, a veces, el Covid no le importa. Le interesa que le solucionen su problema. Tenemos que ir mirando día a día que es lo qué se puede hacer y qué no. Hay cirugías que son ambulatorias, por ejemplo las oftalmológicas, gente que no requiere una cama, que viene por ambulatorio. Hay otras cirugías, por ejemplo, una fractura de cadera, que las tenemos internadas y una vez que llega la prótesis, uno le tiene que dar la resolución. Es una urgencia programada digamos; llega la prótesis y uno cuanto antes opere al paciente, mejor porque va a liberar la cama”. 

 

Hay un límite muy fino entre la clasificación de lo que se considera urgente y lo qué no. “A lo mejor el paciente está preparado para venir mañana a internarse para hacerse tal cirugía y lo tenes que llamar para decirle que no se va a poder internar porque estamos muy limitados por las camas, entonces ese límite es difícil”, explicó Basílico. 

 

 En forma unificada 

El trabajo mancomunado entre el área pública y privada va en buen camino. Cuando la pandemia comenzó prácticamente no hubo casos hasta el mes de agosto. En este punto, Basílico destacó que “el hospital manejaba la gente que trabaja en el hospital y se encargaba de todo. En noviembre fuimos nuevamente un grupo de acá que comprende ocho médicos que estamos colaborando en una de las salas Covid. Con el equipo de clínica del hospital y el equipo nuestro se manejan las dos salas Covid. Nosotros nos ocupamos de la sala Covid 1. Nos manejamos muy bien, tenemos muy buena comunicación con la doctora Ana Basilio. Se puede trabajar en buena forma”. 

 

Otra arista importante es la vacunación y un gran porcentaje de todo el personal fue alcanzado por este operativo. “Sólo unos poquitos nos están faltando respecto a la segunda dosis. Solamente hay tres personas que no quisieron vacunarse. Contagios hubo pero no pasaron a mayores. Algunos médicos que han tenido la enfermedad, enfermeras, mucamas, gente de administración por suerte en su mayoría todos leves y se han recuperado bien. Salvo alguno puntual que ha requerido internación”, indicó Basílico. 

 

 Tienen muy en cuenta todos los cuidados y procedimientos. “Somos conscientes de que el riesgo de contagio siempre está y el re contagio también, porque hay gente que lo ha tenido dos veces con hisopados positivos por partida doble. Todo esto conlleva una incertidumbre muy grande, no se sabe que va a pasar. Hay más de 9000 personas que ya están vacunadas con una dosis por lo menos, hay muchas menos con dos dosis. Falta mucho por vacunar, es toda una incertidumbre en la evolución. Depende también un poco de los cuidados y de la responsabilidad de la gente. La verdad no se sabe, esto es una cajita de sorpresas”, expresó. 

 

 Edades 

Tres Arroyos está dentro de la zona considerada de “medio riesgo” a nivel nacional, algo que se basa en función a los casos activos por cada 100 mil habitantes. “Es un número estadístico que saca Región Sanitaria y entramos en esa categoría. No habíamos tenido hasta ahora este cuadro así un poco más gris. Fue después de Semana Santa que empezó a haber un mayor número de casos y uno está viendo el compromiso en gente más joven. Antes por ejemplo en la sala Covid uno tenía pacientes de 80, 90 años y algún joven. Ahora es al revés, la mayoría son personas de 50, 60 años e incluso de 40 y algún mayor de 80. Creo que hasta ahora lo venimos manejando bastante bien”, concluyó.  

 

 

Prestaciones y proyectos 

La Clínica Hispano Argentina busca sumar prestaciones o bien realizar mejoras en áreas de salud con las que cuenta. Silvina Basílico indicó que “ahora estamos terminando el servicio de hemodinamia que está arriba, pegado a la terapia. Estará a cargo de quienes tienen el servicio en Bahía Blanca. Suponemos que si todo va bien, para fin de año podemos estar teniéndolo activo”. 

 

 Al describir los proyectos, comentó que “la idea a futuro es poder hacer más habitaciones y algún otro quirófano. Depende un poco en la manera en qué nos podamos extender. En cuanto a funcionamiento, trasladamos la guardia de lugar porque estaba al lado de la enfermería. La idea es traer el servicio de hemoterapia donde estaba la guardia, debido a que hay mucha circulación por todo el pasillo para ir a donar sangre”.  

https://lavozdelpueblo.com.ar/noticia/107029-C%C3%B3mo 

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